El poder de las ciudades

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Una cosa está clara: las ciudades tienen que ser las líderes en la salida de la crisis post-COVID.

El mundo está cada vez más urbanizado. Desde 2007, más de la mitad de la población mundial ha estado viviendo en ciudades, y se espera que dicha cantidad aumente hasta el 60 % en 2030. De hecho, existe un ODS, el 11, que trabaja para el desarrollo de ciudades y comunidades sostenibles.

Las ciudades son centros neurálgicos de casi todo, es un símil del estilo de vida que el ser humano ha elegido. Las ciudades son intensas y con muchas opciones; son el Amazon Prime de la vida. En muchos aspectos tenemos que rever la organización de las ciudades para que podamos tener un estilo de vida sostenible y regenerativo, y, ¿por qué no empezar ahora?

La COVID-19 ha paralizado una sociedad dependiente del consumo y la atención. Es un momento ideal para poder ver desde donde empezamos a construir. La crisis de la COVID-19 exige la elaboración de un plan de acción multifacético para la pronta recuperación económica a fin de reducir sus efectos negativos en el futuro.

¿Por qué hablamos de las ciudades?

Estos asentamientos de población son la base de nuestra sociedad, son el pilar de una comunidad. Por eso, queremos poner mucho hincapié en las ciudades, porque desde Cohope consideramos que son la fuente y el nido de lo que buscamos: sociedad, comunidad y organización.

Sí, sí, pero, ¿por qué las ciudades?

Las ciudades son centros neurálgicos: más interacción, en un mundo interconectado

Las ciudades del s.XXI no tienen coches voladores, pero tienen infraestructuras para transferir información más rápido de lo que se pensaba en los años 20. Tienen todas las herramientas y logística para empezar la transformación, aquella que implica a todo el mundo por igual.

Y es que, las ciudades tienen un trato directo con sus ciudadanos, lo que les lleva a obtener una representación muy variopinta de lo que es su ciudadanía.

Al fin y al cabo, lo más importante es saber utilizar estos datos de la ciudadanía para poder empezar un cambio como ciudad.

Las ciudades son más fáciles de gestionar: se pueden implementar más políticas de acción

Las ciudades tienen una capacidad de acción más rápida que otros estamentos gubernamentales y es por eso que pueden inyectar diferentes propuestas de una manera más inmediata.

Y no solo de manera más inmediata, sino que las ciudades ofrecen la posibilidad de crear sinergias estupendas que facilitan el cambio. Una ciudad es compartir ideas, vivencias y culturas, y por ello, crear sinergias hacia la transformación.

Ciudades como parte de la transformación

Todos sabemos que es el momento perfecto para que las ciudades tomen partido en la transformación. Eso está claro, pero la pregunta complicada es la siguiente: ¿de qué manera?

• Participación ciudadana

Es el momento de ofrecer herramientas a la ciudadanía para que ayude a liderar esta recuperación que estamos esperando.

Ya son muchas las organizaciones que buscan la participación ciudadana de diferentes maneras. Solo hay que estar donde los ciudadanos están, y juntos, hacer el cambio.

• Innovación en el sector social

Ha llegado un momento en el que no podemos mirar hacia otro lado. El sistema que tenemos no funciona y ha quedado obsoleto. La pandemia solo ha hecho potenciar los efectos del sistema en el que vivimos. Es momento de pensar en innovar en impacto social.

Normalmente el sector público tiene un complejo de inferioridad en innovación referente al privado. El sector público tiene que facilitar el espacio para que lo privado innove; sí, pero eso no quiere decir que el sector público no pueda ser también un agente innovador.

Ya ha sido comprobado que en ciudades, la adaptación de una tecnología sin procesos de innovación social, no solo no mejora la situación socioeconómica sino que la hace más evidente.

• Transparencia de datos

Si queremos utilizar eficientemente los recursos que la ciudad nos ofrece, debemos tener total transparencia de datos, no solo para una mayor eficiencia logística, sino también para generar confianza en nuestros líderes.

• Demanda de ‘smart cities’ y mejor planificación (espacios y arquitectura flexibles)

Es el momento de que rediseñemos las ciudades para que sirvan a los ciudadanos y así también tener smart citizens. Obviamente no necesitamos cuatro carriles en Gran Vía si en un futuro próximo no tendremos coches que circulen por ella. ¿Por qué no anticipamos el cambio? Recordemos que para vivir en Smart Cities necesitamos Smart ciudadanos, por lo que tenemos que fomentar y trabajar la transformación para todos y todas.

• Colaboración intersectorial y entre ciudades

El mundo requiere de nuevos tipos de colaboración para solucionar los retos del s.XXI. Las ciudades deben empezar a colaborar con otras ciudades de una manera más activa para promover buenas prácticas.

También deben impulsar colaboraciones entre diferentes sectores, entre lo público y lo privado.

En definitiva, las ciudades son un caldo de cultivo para colaboraciones público-privadas.

Aquí os dejamos dos ejemplos de ciudades liderando la transformación:

1-El primero el caso de París, donde quieren que tengas todo lo que necesitas a 15 minutos. (https://www.innovaspain.com/carlos-moreno-la-ciudad-de-los-15-minutos/)

2-Un caso nacional, Pontevedra, considerada una de las mejores ciudades para vivir y una de las 10 más sostenibles del mundo. (https://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2019/11/26/onu-confirma-pontevedra-referencia-sostenibilidad-urbana/0003_201911G26P24995.htm)

Las ciudades son una parte fundamental de nuestra sociedad, es por eso que es importante que entiendan que tienen que liderar la transformación para construir una sociedad en la que todos queramos vivir.

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