JOSÉ GUERRERO: “Para crear un proyecto hay que apuntar alto, y no tener miedo”

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No hay muchas maneras tan hermosas de conectarse con las personas que como a través del arte y el diseño. Así lo interpretaron al inicio del Covid19 José Guerrero, Irene Llorca y Emma Calvo, tres artistas que han fundado el primer museo de arte durante la pandemia.

Lo han hecho en Instagram, a través de la cuenta @covidartmuseum, y muestran obras de distintos artistas del mundo para ayudarnos a conectarnos entre todos. Son tres jóvenes que no tenían experiencia en la innovación social, pero sí algo muy valioso: conocer, entender y vivir en una comunidad determinada como el arte y su impacto social.

Hablamos con José Guerrero vía Instagram, y la entrevista fue muy enriquecedora. Hablamos de arte, de reflexión y de emprendimiento social.

¿Cómo surgió Covid Art Museum?

Esto surgió el primer o segundo día de cuarentena aquí en España. Los tres comentábamos que a las personas les había dado por crear arte y compartirlo en las redes sociales y esa tendencia nos pareció curiosa, porque no solo era gente profesional la que lo hacía, sino gente que, en principio, no se dedica a este mundo. Creímos que era un testimonio muy potente lo que estaba contando la gente con ese arte, y nos parecía una pena que se olvidase. Nos preguntamos si después ese arte llegaría a algún lado o se quedaría ahí.

Así pensamos en hacer un museo digital para exponer todas las obras. El día 19 de marzo de 2020 fue cuando creamos el perfil y empezamos a subir ya las primeras fotos.

¿Qué tipo de obras buscáis?

No nos cerramos a ninguna técnica, no hacemos solo pintura o solo fotografía, sino que incluimos ilustración, 3D o cualquier tipo de arte. A nosotros lo que nos vale es que conecte con el visitante del museo; que tú veas una obra y que te puedas sentir identificado porque te está contando algo en lo que tú te ves reflejado, ya sea por una vivencia, un sentimiento o una reflexión que tiene que ver con el coronavirus o la cuarentena.

Y también nos fijamos mucho en la originalidad a la hora de contarlo. Tenemos un link en nuestra bio de Instagram, desde donde tú accedes a un formulario muy sencillo. Ahí puedes ingresar todas las obras que quieras.

Esta es la forma que tenemos para controlar bien todo el material que nos llega, porque hay mucha gente que nos lo envía por privado, y ahí se pierde un montón porque no damos a basto con tantos mensajes. Nosotros lo intentamos trabajando mucho para que no se pierda nada, pero es muy difícil. La mejor manera es el formulario que está en la bio de Instagram.

Si no, la gente también puede etiquetarnos en sus obras o utilizar el hashtag #covidartmuseum. Eso nosotros lo vamos viendo periódicamente y sacamos de ahí muchas obras también.

A raíz de esto, ¿crees que ahora somos más creativos o crees que la cuarentena nos ha hecho serlo?

Ahora tenemos más tiempo para ser creativos. No estamos ocupados en cosas que son, simplemente, ir de aquí a allá, de perder el bus, el metro, etc. Al haber tiempo para aburrirse, uno empieza a ser creativo.

Además, al estar viviendo una situación tan compleja, que no es fácil de entender, yo creo que la creatividad y el arte te ayuda a entender lo que está ocurriendo. Eso es lo que se ve en las obras: la gente está plasmando lo que ve a su alrededor. Muchas personas empiezan a pintar en un cuadro lo que sienten para entender esta situación. 

Con palabras a lo mejor no es tan sencillo expresarse, y lo hacen a través de la pintura o el arte.

En innovación social se habla mucho de que las personas están muy conectadas con la sociedad o con una comunidad en concreto para poder ofrecer soluciones más eficaces a determinadas problemáticas. ¿Crees que esto puede ser el éxito de vuestro proyecto?

Yo creo que el éxito viene de diferentes partes. Creo que justo hemos dado con el tema del momento, y la suerte es que el tema del momento es mundial, que no se limita solo a España. Justo es algo que estamos haciendo todos a la vez, y el hecho de hacer arte en este momento se está dando en todo el mundo. 

Además, es muy compartible, no exigimos demasiado a la gente (simplemente tienen que meterse en nuestra cuenta de Instagram y ver miles de obras), no es como un podcast que requiere sentarse, prestar atención a eso en concreto, y, además, es súper sencillo. Se entiende y es universal.

Yo creo que al hacer partícipe a la gente, nos ayuda mucho. Porque hay muchos artistas que se conectan entre ellos y hablan y al final acaban creando un lazo profesional o personal. Eso es muy bonito.

Nos llegó un mensaje de un chico que nos llamó mucho la atención. Nos decía que nos escribía solo para darnos las gracias por el museo y que le estaba ayudando a sobrellevar el confinamiento. Nos hizo mucha ilusión al recibirlo y al saber que ayuda mucho el museo.

¿Crees que el confinamiento nos ha ayudado mucho a conectar más con las personas?

Sí, yo creo que es justo por eso, porque al estar encerrado sientes una soledad y te hace falta ese contacto social que ahora no tienes, y por eso, quizá necesitamos de lo digital para conectar con la gente. 

No sé si somos más sociales ahora, pero lo que tengo claro es que nos socializamos de otra forma.

Al final, nos hemos visto obligados a ello.

Hablando de arte, ¿crees que ahora somos más conscientes de que el arte nos puede ayudar a conectarnos con otras personas?

Yo creo que el museo lo está demostrando, porque tú te metes y ves obras y te ves reflejado en ellas en muchas ocasiones. Incluso, por ejemplo, me estoy acordando de una obra cuyo usuario se llama @kamcolour y es una imagen de un ojo en plano detalle, que está abierto y se lee abajo “Netflix”. Te ves reflejado pero no habías pensado tú nunca antes en eso, y piensas “estoy consumiendo tanto por la cuarentena que lo tengo ya grabado en el globo ocular”.

Entonces, tú ves eso, y de repente te das cuenta de que has conectado con la obra. Hay otra obra, cuyo autor es @cheoljoolee que es la que ha hecho la ilustración de una enfermera que está quitándose la mascarilla y tiene unas marcas en la cara y le cae un rayo de luz. Tú ves esa ilustración y te transmite fuerza y coraje, y de repente, te sientes envalentonado y pensando “claro que sí, vamos a salir de esta”. Y ha sido simplemente por ver esa imagen.

Yo creo que en estas situaciones aprendes y te das cuenta de que el arte conecta contigo y te puede cambiar el estado de ánimo. Desde luego el arte es una herramienta muy potente para comunicar.

¿Cómo podemos a través del arte y la creatividad conocer mejor nuestras emociones para trasladarnos a una reflexión?

Bueno, creo que ya lo hemos hablado a lo largo de toda la entrevista. Por ejemplo, la imagen de la enfermera que comentábamos antes, la que tiene la marca de la mascarilla y una mirada muy guerrera, hace que conectes enseguida con la obra. 

Entonces, nos transmite unas emociones que nos hace levantarnos y decir “mañana voy a luchar por esto, no voy a deprimirme por la situación que estamos viviendo”. Al final, te descubres a ti mismo, te descubres siendo valiente, gracias a que una obra te ha ayudado a llegar ahí. Es una manera de conocerte más a ti mismo.

Esto, contemplando el arte, pero si te pones a pintar y a crear una obra, pueden salir de ahí cosas que no te esperabas para nada. Aquí también hacemos un ejercicio de conocernos a nosotros mismos.

Hablando del museo, ¿vosotros cómo estáis viviendo esta experiencia? ¿Os esperabais esta reacción tan positiva por parte de artistas, usuarios de Instagram y de todo el mundo en general?

No lo esperábamos. Esto lo hicimos porque nos pareció buena idea y quisimos probar. Pero estamos viendo que no para de crecer y está siendo cada vez un reto más grande. Vamos corriendo para intentar adaptarnos al mismo tiempo que esto crece.

Estamos aprendiendo muchísimo. Tenemos que estar muy espabilados para que esto salga adelante. Debo decir que estamos también muy cansados del curro que conlleva todo esto. Pero muy contentos porque es una experiencia única, impagable y que no entramos por la puerta de lo contentos que estamos, porque no nos creemos lo que estamos viviendo.

Cuando conseguimos que un referente nuestro nos hable y nos diga qué buena idea, es una absoluta locura.

¿Cuáles son los mensajes que habéis recibido que más os han llamado la atención? He visto que en el museo se habla de todos los temas: de amor, de sufrimiento, del dolor, etc. ¿Cuáles son los mensajes que más os han impactado?

Es muy difícil elegir, pero sí que tengo algunas preferidas. Por ejemplo, a mí me llamó mucho la atención una obra de un chico cuyo Instagram es @art_felhuet  y su proyecto es el siguiente: ha cogido un rollo de papel higiénico y va haciendo ilustraciones y contando historias en el papel higiénico.

Las ilustraciones tienen que ver con las cosas que están pasando. Igual ilustra unas manos enjabonadas, unos enfermeros, o lo que ve por la ventana. Y, claro, su objetivo es rellenar todo ese papel con esas ilustraciones.

También me acuerdo de una historia que me gustó mucho. Esta es un poco más personal. Me gustó muchísimo conocer a Alfredo y Nuria, que es una pareja que vive en Barcelona y él tiene esclerosis múltiple. Antes eran artistas, pero desde que viven esa situación lo tuvieron que dejar un poco aparcado. Van haciendo cositas de vez en cuando, y contactamos con ellos, intercambiamos mails y nos contaron un poco su vida. Y les acabamos publicando una obra.

Les encantó, se sintieron genial y retomaron esa conexión con el mundo artístico a raíz de nuestra publicación.

¿De qué manera os ha hecho reflexionar el emprender con este proyecto?

Muchísimas cosas: que hay que ser muy lanzado, que hay que estar espabilado… y que hay que apuntar alto. Sobre todo eso.

Muchas veces enviamos un mail con miedo de que pasen de nosotros, pero con este proyecto he descubierto que eso no debe ser así. He descubierto que si tu idea es buena, al mandarla, muchísima gente te va a prestar atención. Te dirán “cuéntame más”, y tú pensarás “no me puedo creer que esta persona me esté prestando atención”; pero sí, hay que apuntar alto.

Y trabajar y trabajar mucho. Esto también es otra de las cosas que estamos aprendiendo, que no vale con hacer un poco, sino que si crees que la idea puede ir mucho más allá, dale dale dale con claridad. ¡Hay que trabajar fuerte!

¿Y cómo fue ese momento en el que empezasteis a recibir un montón de correos y os disteis cuenta de que el proyecto estaba funcionando muy bien?

La primera revista en la que nos publicaron fue en Time Out Barcelona. Fue porque les enviamos un mail contándoles la idea, y les gustó. Lo bonito es que fue enseguida, enseguida empezó a dar frutos la idea. Muy pronto nos hicieron caso y la respuesta fue positiva desde el principio.

Cuando salimos en TVE (que fueron 10 segundos), fue una subida brutal. Empezamos a recibir un montón de mensajes de un montón de gente.

Yo creo que a partir de ahí ya decidimos organizarnos mucho mejor, y creamos el formulario para ir filtrando las obras, porque ya no dábamos a basto. Era imposible atender a todos los mails y a todos los mensajes. ¡Y solo en un mes!

Para terminar, ¿Qué le dirías a alguien que quiere empezar un proyecto?

Que se lo curre mucho antes de enseñárselo a los demás, y que primero se lo enseñe a gente de confianza o a personas del trabajo.

Mi recomendación es que enseñe la idea, que acepte todas las opiniones y sugerencias de las personas de confianza. Y si el feedback es positivo, que siga adelante con esa idea, que la vaya construyendo y desarrollando y que se lo vaya contando a todo el mundo poco a poco. Yo creo que no hay una fórmula mágica. La idea tiene que valer.

Ver el video completo de la entrevista aquí

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